#LeoConVos | Con Karina Solcoff

La Coordinadora Académica del Diploma Superior Necesidades educativas y prácticas inclusivas en TEA nos comparte un subrayado del Pequeño libro de una gran memoria. La mente de un nemonista y nos invita a pensar en la memoria, el recuerdo y el olvido.


"En este “pequeño libro de una gran memoria” nos asomamos al mundo de Salomon Shereshevski, el hombre que no podía olvidar. Su caso fue estudiado por el neuropsicólogo ruso Alexander Luria quien nos revela en este texto su asombro ante la inconmensurable memoria de su paciente, a quien trató a lo largo de décadas. Es un libro inspirador, que nos muestra el mundo interior de una memoria infinita, como salida del cuento “Funes, el memorioso” de J.L Borges.


Como aquel personaje literario, Solomon Shereshevsky estaba atrapado en esa memoria prodigiosa, que no conocía de límites. Repleta de recuerdos inútiles e incesantes, la hiperactiva memoria de Shereshevsky paralizaba su vida mental.


En una ocasión, frente a la terrible necesidad de olvidar, imaginó que el procedimiento de escribir lo ayudaría. El acto de volcar los contenidos de su memoria en un papel sería como una forma de vaciarla, librarla de sus contenidos. Creyó que al escribir los contenidos que saturaban su memoria los “externalizaría”, lograría eliminarlos del interior de su mente para no recordarlos nunca más. Pero no fue así. Decidió entonces quemar esas notas que él mismo había escrito. ¿Podría el fuego borrar sus recuerdos? Al parecer, nada era suficiente para aliviar su memoria. Un día, después de arrojar al fuego una de sus notas, seguía viendo en el papel carbonizado las huellas de los números que había intentado olvidar. Desesperado, sintió que nunca lo lograría.


Podemos detenernos un momento aquí, en la imagen de Solomon Shereshevsky de rodillas junto a la chimenea, impotente, quemando sus escritos. Tal vez esa hipotética instantánea refleja como pocas la experiencia humana privada del olvido.


El olvido construye diques en nuestra memoria. Gracias a ellos, es posible que unos recuerdos avancen y otros retrocedan, que por momentos se suspendan, por momentos se disparen, se detengan o desaparezcan. El fluir de nuestros conocimientos y experiencias se encuentra determinado en buena parte por las funciones inhibitorias del olvido."



Muchos de nosotros estamos ansiosos por encontrar maneras de mejorar nuestra memoria y nadie tiene interés en el problema de cómo olvidamos. En el caso de S., sin embargo, el reverso es la verdad. El gran problema para él era cómo aprender a olvidar.


Luria, A. R. (1968), The mind of a mnemonist. A little book about a vast memory, Nueva York, Basic Books. (Ed en español: Pequeño libro de una gran memoria. La mente de un nemonista. Oviedo: KRK Ediciones, 2009).


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